Y esque esta entrada va de gente. De lo bastante degenerada (por definirlo de alguna manera) está la juventud de hoy en día.
Yo me considero una persona bastante normal, en lo que a costumbres y aficiones se refiere. Vale, me gustan muchas cosas que más de uno no tardarían en calificar de friki; Anime, manga, música, cine, videojuegos… Por citar las más sangrantes y que “peor” vistas están por la gente. Me cago yo en el típico cliché de estas paridas, pero esque la cosa se extiende aún más si te vienes a una zona como Levante.
Aquí hay un ritual muy habitual para definir “salir de fiesta”. Aquí salir de fiesta a grandes rasgos es:
- Salir con el coche, predispuesto a beber, llevando un CD con música House, tecno ( como mucho salsera y pastelera) a toda leche. Si pones otra cosa en tu coche que no sea ésto no estás saliendo de fiesta o eres raro.
- Cenar en cualquier restaurante chino o bar en el que la bebida abunde y salgas del sitio bastante tocado.
- Ir a la zona de pubs y garitos donde a excepción de unos 3 como mucho, abunda la música que he comentado antes. La finalidad, seguir bebiendo para después conducir y pillar una buena borrachera, bailar al son de música que inexplicablemente es adorada como tal (pese a ser repetitiva o bien ya de hace años) y estar comprimido como una cerilla en su correspondiente caja por la cantidad de gente que hay siguiendo el mismo ritual y en casos aislados, acabar a hostias por un tropiezo, supuesta mirada a novia de tío chungo o vacile de un gilipollas.
- Para finalizar, se vuelve a coger el coche (multiplicamos la primera línea de requisitos para salir de fiesta por 2) y a la discoteca local, cuanto más grande y llena de gente, mejor.
Y se acabó. Éso es salir de fiesta aquí (y en casi todos los sitios de valencia). Cualquier otra cosa que se desvíe de ésto ya es raro o no es salir de fiesta. Puedes haber ido a cenar con un grupo de amigos, haber bebido un poco, echado unas risas, pero luego tienes que seguir el ritual, o eres un matado, raro, chungo, como se quiera llamar.
Es triste ver como el estilo de vida que se inculca/impone/imparte/whatever a la gente de aquí aliena a la manera de pensar y actuar de la juventud. Uno ya no puede irse a casa de un amigo por la noche con más gente, cenar, beber cerveza, hablar, ver una película, echarse unas risas jugando a un juego (ya sea con una consola, ya sea a las cartas o a lo que sea) o salir tranquilamente a un sitio en el que te puedes sentar, ya sea en una terraza o dentro del mismo local y estar tranquilamente, con música un poco más abierta y que no sean los éxitos 40 del verano, del mismo año o de chopocientos años atrás o ya diréctamente que sea la música house que tanto gusta a la gente, a la cual nunca entenderé por qué.
Está claro que para gustos colores, y no critico que la gente disfrute con un estilo de vida o afición. Critico la estrechez y mente cerrada de la misma. Que quien no sigue el rebaño de borregos es tachado de raro, aburrido o persona con la que no hay que juntase.
Como ya he dicho en el primer párrafo, triste. Muy triste.
Escuchando: Bring me the Horizon – Diamonds aren’t forever